www.ole.clarin.com
El idioma castellano es bellísimo. Pero por La Plata consideran que una letra del abecedario es muy peligrosa: la Hache, más cuando la acompaña el apellido Alonso. Saben de lo que hablan: Omar Alonso, el Hache, líder de la barra Pincha en dos períodos (93/95 y 00/04) sale hoy de prisión y va por todo. Tanto, que en su última salida transitoria estuvo en el Country de City Bell reunido con un referente del plantel para establecer condiciones. El Hache conoce el lugar: jugó en Inferiores de Estudiantes, de volante, junto a Palermo y Verón.
Para conseguir su objetivo, Alonso armó un grupo con ex presidiarios y sumó barras de Argentinos Juniors liderados por Diego el Karateca, a quienes tentó con un negocio que dicen en La Plata, deja hasta 30.000 pesos por partido. Por este botín hay otros dos grupos en pugna. De un lado está la fracción oficial, La banda del Túnel, cuyo líder, Fabián Giannotta, cabo exonerado de la Bonaerense, cayó en prisión hace dos semanas y pasó el mando a sus secuaces Diego Martínez y Gustavo Mastrovitto, que en el debut del Apertura no pudieron hacer efectiva su jefatura ya que los micros que los llevaban junto a 70 barras a Arsenal fueron requisados, se halló un arma y no pudieron seguir.
La otra banda que quiere el poder se llama Los Leales, expulsada de la tribuna desde 2006 cuando Giannotta les arrebató la barra. A éstos los lidera Pablo Cabrera, jefe del 96 al 99 y segundo del Hache después, quien hoy está enfrentado con Alonso. Cabrera hizo su rentrée con todo el sábado pasado, llevando 180 barras al Viaducto.
La olla está por estallar. Porque se sabe que quien domine la tribuna el sábado, se quedará con todo. Y los tres grupos dicen estar listos para la guerra. El Coprosede piensa aplicarles derecho de admisión a 90 de ellos para pararla. Por el bien de todos, ojalá lo logre y haya paz.
En la cocina del Campeón de América, algo huele mal. Y no se trata de una cuestión deportiva. El plantel, en este caso, poco tiene que ver con lo que ocurre del otro lado del alambrado, del otro lado del foso, como ocurre en el Ciudad de La Plata. En la víspera del clásico de la ciudad, un grupo de hinchas caracterizados de Estudiantes volvieron a equivocarse. Y se notó a la legua. No sólo por los métodos. ¿Qué le podían reclamar a sus jugadores? ¿Ser campeones del Mundo?
El plantel de Estudiantes se juntaba en el Country de City Bell al mediodía. El entrenamiento se haría rato más tarde, después del almuerzo. Pero cuatro hinchas se acercaron hacia la zona mixta, al costado de la cancha 1, donde se realiza habitualmente la atención a la prensa. Hubo un diálogo, muy por arriba, con los jugadores. En malos términos, según trascendió. A la práctica estaba llegando Juan Sebastián Verón, quien había sido alertado por un compañero de lo que estaba pasando en el Country. La Bruja no llegó al entrenamiento y se dirigió a la Comisaría para hacer la denuncia. El jugador arribó a City Bell con tres patrulleros, lo que motivó la salida de los barras. Al rato, fueron detenidos. Entre ellos se encontraba el Hache Alonso, quien ayer salió de la Unidad 19 de Ezeiza y estaba bajo libertad asistida... Así no va. Por suerte, Juan Sebastián Verón estaba alertado de lo que podía suceder y contó con la Policía a favor de la seguridad del grupo.
Marcelo Adrián Peña, abogado defensor de Alonso, realizó declaraciones radiales y aseguró que "no tuvo contactos de nada" y que "desconocía" lo que había sucedido. Además, indicó que su defendido "no va a concurrir al estadio mañana" y que "le consta que no va a provocar inconvenientes". Algo lógico, si continúa detenido. "No hay que meter ruido sucio. Era muy factible que algo iba a rumorearse. Si él cometió un delito, lo pagará con la Justicia", acotó.
Los hinchas (comunes) ya tomaron partido en la interna del León. Se notó el fin de semana pasado en Sarandí. Hicieron un hueco en la tribuna visitante de Arsenal y gritaron "váyanse todos...".
Mostrando entradas con la etiqueta Notas Periodísticas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Notas Periodísticas. Mostrar todas las entradas
viernes, 28 de agosto de 2009
jueves, 30 de julio de 2009
Rolo de América
www.ole.clarin.com
El campeón de América con Estudiantes de La Plata Rolando Schiavi seguirá siendo el capitán leproso. Se quedará hasta junio de 2011, "Creo que será el año de mi retiro, no creo que pueda jugar más que eso", dijo Rolo.
Confesó que le gustaría participar del Mundial de Clubes con el Pincha. "Hay jugadores de Estudiantes que se lo merecen más que yo, pero ojalá se pueda. Dependerá de cómo estamos acá en el campeonato y varias cosas más", adelantó el zaguero.
El campeón de América con Estudiantes de La Plata Rolando Schiavi seguirá siendo el capitán leproso. Se quedará hasta junio de 2011, "Creo que será el año de mi retiro, no creo que pueda jugar más que eso", dijo Rolo.
Confesó que le gustaría participar del Mundial de Clubes con el Pincha. "Hay jugadores de Estudiantes que se lo merecen más que yo, pero ojalá se pueda. Dependerá de cómo estamos acá en el campeonato y varias cosas más", adelantó el zaguero.
lunes, 27 de julio de 2009
Verón, por lejos, el mejor
www.eldia.com.arAsí lo consideraron los hinchas que participaron de la encuesta lanzada por el sitio de la FIFA en internet. Otros jugadores del Pincha también resultaron elegidos entre los mejores de América
El mediocampista de Estudiantes Juan Sebastián Verón fue elegido por los aficionados como el mejor jugador de la última Copa Libertadores.
La elección fue impulsada por el sitio oficial de la FIFA y los usuarios votaron a Verón, que ganó por consenso y amplia mayoría, como se destaca en el informe conocido hoy.
La nominación de Verón surgió de una larga lista de candidatos pertenecientes a los distintos equipos que lucharon por el título durante casi seis meses, y "La Brujita" ganó con casi el 70 por ciento de los votos.
Otro dato es que los votos llegaron desde todos los rincones del planeta, no sólo de la Argentina. Verón fue escoltado en las preferencias por el uruguayo Nicolás Lodeiro, de Nacional de Montevideo.
Otros destacados fueron el arquero y los delanteros de Estudiantes Mariano Andújar (ya se alejó del club), Gastón Fernández y Mauro Boselli, al que varios recalcaron por su actuación que lo llevó a coronarse máximo goleador del certamen con ocho conquistas.
También resultaron votados jugadores del subcampeón, Cruzeiro: Fabio y Kléber.
sábado, 25 de julio de 2009
Mauro Boselli: "Quiero ganar el mundial de clubes y ser el goleador"
www.clarin.comMéxico. Playa del Carmen. Sol. Palmeras. Mar a puro celeste y transparencia. Arena blanca. Piscina de ensueño. Hotel cinco estrellas. Merece encontrarse donde hoy está. Es la escena que le corresponde en la etapa de descanso al goleador de la Copa Libertadores, a ese 9 que pegó el grito de la victoria y de la vuelta olímpica en el Mineirao. Ahora es paz y goce total para Mauro Boselli, acompañado por su novia Belén. Es el desenchufe absoluto, aunque existe una excepción: el mano a mano telefónico con Clarín. "La verdad, me siento el hombre más feliz del mundo. Siempre soñé con hacer algo grande en Estudiantes, pero nunca creí que en el primer año ganaría la Libertadores y sería el goleador de la Copa. Esto es increíble. Si alguien me lo anunciaba, la verdad no lo creía", dice el delantero que en Boca no encontró su lugar por la vigencia eterna de Martín Palermo. Claro que Boselli, desde que desembarcó hace un año en Estudiantes, no transitó por un camino de rosas. Hubo espinas, muchas espinas. Una se le clavó en el corazón. Fue la muerte de papá Horacio, tras una larga y dolorosa enfermedad. Ese puñal lo atravesó al 9 en el intervalo entre el primer y segundo semestre. No podía hallar la salida Mauro. Y se deprimió. Muchos en La Plata no lo sabían. Y no comprendían su bajón futbolero. Ahí surgió en escena el entorno más que valioso. Mamá Viviana. La hermana, Bárbara. La novia. Los amigos de toda la vida: Gastón, el Mono, el Paragua, el Pelado, Matías... Y su representante, José Iribarren, quien una tarde mantuvo una charla cara a cara con Mauro para explicarle que tenía que reaccionar. Boselli recuerda, reconoce y agradece que nunca se sintió abandonado: "Sí, mi familia, mis amigos y José me ayudaron un montón, nunca me dejaron solo. Me aconsejaron en los peores momentos. Lo de mi viejo me pegó muy fuerte. Era mi ídolo. En el gol me acordé de todos los que me ayudaron, pero principalmente de él. Le debía una alegría así. Una pena que no haya estado acá, conmigo, para verlo en vivo y en directo y para abrazarnos, pero bueno... Allá arriba seguro que lo disfrutó". Cambiando de tema, Mauro. ¿Qué significa compartir equipo con Verón? Sebastián es un genio. Un monstruo del fútbol. Muy positivo. Ganador en todo sentido. Hincha de verdad de Estudiantes. Cuando uno ve a jugadores como Verón y también como Calderón se da cuenta que Estudiantes es un grande. Y no es sólo lo que contagian Sebastián y José Luis. Hay un club serio, con gran infraestructura y con una hinchada sensacional. ¿Cuánto les cambió la mentalidad Sabella? Nos dio mucha tranquilidad. Se adaptó a una situación muy compleja en la que estaba Estudiantes y con mucha paz sacó todo adelante. Supo exprimirnos. Pero en este momento tampoco quiero ser injusto y quiero agradecerle y dedicarle el título también a Sensini, quien me trajo a Estudiantes, y a Leo Astrada, quien me respaldó siempre. ¿Y ahora qué vas a hacer con tu futuro? Vuelvo y me sumo a la pretemporada de Estudiantes. ¿No te vas a Europa? Por lo que me dice José, hay ofertas, hay posibilidades, pero yo tengo ganas de quedarme, salvo que salgo algo que sea muy pero muy conveniente para todos. Querés más en Estudiantes. Claro. Ahora quiero ganar el Mundial de Clubes y ser goleador también ahí, aunque lo primero es el objetivo colectivo, siempre eso es lo primero. ¿Pueden ganarle al Barcelona? Barcelona es uno de los mejores equipos del mundo, con jugadores increíbles. Pero no es invencible. Estudiantes le puede ganar. En el final de la charla, Boselli no le esquiva a un tema que generó divergencias en las últimas horas y que involucró a Martín Palermo, quien reconoció que le gustaría jugar el Mundial de Clubes para Estudiantes. Mauro acepta: "Me enteré. Pero Martín estoy seguro que lo dijo en el contexto que lo diría cualquier jugador. Porque a todo futbolista le encantaría jugar el Mundial de Clubes. Ninguno contestaría que no". ¿Qué harías si los dirigentes de Estudiantes van a buscar a Palermo para Emiratos Arabes como lo hicieron con Schiavi para la Libertadores? -No creo que Estudiantes piense en Palermo para el Mundial de Clubes. Me parece que con Calderón y conmigo el puesto está bien cubierto. ¿O acaso con nosotros dos Estudiantes no ganó la Copa?
martes, 30 de septiembre de 2008
Verón y Maldonado, dos maneras de guapeza

Hay que ser guapo para ser el eje del equipo, para acumular todos los insultos rivales y no inmutarse, o mejor dicho, que la procesión vaya por dentro y contrarrestarla con fútbol. Hay que ser guapo para pedir la pelota todo el partido, para jugar en cualquier posición de la cancha, y rendir por igual. Hay que ser guapo para jugar en inferiores condiciones físicas, pero marcar la diferencia con un toque, con un pelotazo, con un centro. Hay que ser guapo para hablarle a la terna arbitral con el respeto merecido, y que te escuchen. Hay que ser guapo para ser el distinto sin jugar un gran partido, y ganar cinco clásicos consecutivos.
Muy distinto es la guapeza interpretada mediante el juego brusco. La que se quiere imponer de prepo, bajo el estandarte del hombre aguerrido. Porque la falta de Maldonado no fue una brusquedad del momento, fue una falta intencional ¡a 60 metros de su arco!, tal como lo hubiese soñado cualquiera fanático de Gimnasia, pero con la salvedad que Maldonado estaba trabajando, y que le quitó herramientas a sus compañeros para que el laburo se pueda concretar.
Los tiempos han cambiado. Habrá que interpretar que la televisión juega un papel preponderante en el fútbol actual, que los árbitros juegan a la mancha, y que tantos los jugadores como los hinchas piden tarjetas descabelladamente.
Por eso, la guapeza de Verón quedará en la historia como el jugador que no le tembló el pulso para llevarse por delante, con fútbol, a sus rivales en todos los clásicos que jugó. Mientras que Maldonado, por ahora, pasará a la historia sin pena ni gloria.
Fuente: www.cielosports.com
miércoles, 16 de julio de 2008
Estudiantes, un boom y una apuesta que va más allá del equipo de fútbol
¿Cómo encontrarle una explicación al boom Estudiantes? El club se ha convertido en las últimas temporadas en una de las instituciones modelo del fútbol argentino. Está en boca de todos, los jugadores lo eligen por sobre equipos denominados grandes y el prestigio institucional crece día tras día. No hay una razón única. Su fortaleza se cimentó a largo plazo y en varios puntos.
El primero a tener en cuenta es la obtención del título local, en 2006. A partir de la vuelta olímpica en el Apertura, Estudiantes se potenció en todo sentido. En repercusión, en reconocimiento, en cantidad de socios y en proyectos. Su plantel de socios pasó de 14.000 a 30.000, posee 4000 chicos federados en 14 disciplinas distintas y mantiene un equipo competitivo de fútbol, al que muchos ya señalan como el principal candidato para pelear por el campeonato.
El segundo punto es la apuesta a la jerarquía. Comenzó con el retorno del referente máximo que tiene la hinchada pincharrata : Juan Sebastián Verón. El fue el hacedor de los acontecimientos que se sucedieron luego: el primer campeonato luego de 23 años, la vuelta a los primeros planos del fútbol nacional e internacional, y que a Estudiantes lo volvieran a considerar un club vendedor.
La tercera pata de este fenómeno es propiedad de los dirigentes. Hace casi tres años, la comisión directiva de Estudiantes decidió volver a las fuentes y recurrir casi permanentemente a su cantera futbolística y así realizar una fuerte apuesta hacia el futuro.
De allí salieron Mariano Pavone, Marcelo Carrusca, José Sosa y Pablo Piatti, quienes ya no están en la institución. Y Agustín Alayes, Leandro Desábato, Marcos Angeleri (quería irse, pero le mejoraron el contrato y seguirá), Pablo Lugüercio, José Luis Calderón y Juan Sebastián Verón, que se mantienen dentro del plantel albirrojo. Todos ellos ayudaron a forjar este presente exitoso. Lo mismo sucedió con los directores técnicos. Jorge Luis Burruchaga, en menor medida; luego, Diego Simeone, y ahora Roberto Sensini. Fueron tres entrenadores con escasa experiencia en la función, pero Estudiantes apostó a los proyectos por sobre los nombres y en los tres casos resultó beneficioso, en el más amplio sentido de la palabra.
También es cierto que el orden económico de la entidad representa una buena dosis de tranquilidad para el día a día del club. Hoy por hoy, la salida de Pablo Piatti a Almería por 7.000.000 de dólares posibilitó la llegada de la Gata Fernández (se abonó 1.500.000 de dólares), Mariano Barbosa y Mauro Boselli (hubo una demora, pero ya se entrenó y lo presentarán hoy), los principales refuerzos que llegaron al predio de City Bell. Y un dato adicional: nunca el club había pagado tanto por una incorporación (US$ 2.500.000 por el 50% del pase), como en el caso de Boselli.
A pesar de que en septiembre habrá elecciones en Estudiantes, todo parece indicar que tanto en el futuro inmediato como a largo plazo cada pieza parece ajustarse a su lugar en el club. La lucha en el frente deportivo es la meta que han propuesto los conductores de la institución. Ellos saben que si mantienen en lo más alto al fútbol, el crecimiento no se detendrá.
A largo alcance, el cambio de sede ya es un hecho. Cuando el Pincha consiga levantar su nuevo estadio en la vieja esquina de 1 y 57, los dirigentes apostarán por concentrar las áreas administrativas y deportivas en el mismo lugar. Además está en carpeta la creación de una fundación para la ayuda de los más necesitados y el desarrollo de las escuelas primarias y secundarias en City Bell.
Estudiantes ahora está considerado por todo el ambiente futbolístico un ejemplo a seguir. En su momento, fueron Vélez y Lanús. Mucho antes, Ferro. Hoy, la actualidad del club invita al optimismo. Con nombres importantes, sí, pero también con proyectos integrales que van más allá de una mirada a corto plazo.
Por Martín Carrasco (h.)
Un superavit de $ 25.000.000
Eduardo Ruesta, secretario de relaciones institucionales de Estudiantes, explicó: "Si hay un buen equipo de fútbol hay expectativa en la gente y eso genera ingresos y logros deportivos. La vuelta de Verón tuvo mucho que ver. Si mantenés eso, lo demás llega solo".
Las razones del éxito
Los principales ingresos de Estudiantes responden a la venta de jugadores. El último balance, a mediados de 2007, arrojó un superávit de 25 millones de pesos. Los gastos del plantel profesional son de seis millones de pesos y el jugador que mejor gana es Verón.
Fuente: Diario La Nación
El primero a tener en cuenta es la obtención del título local, en 2006. A partir de la vuelta olímpica en el Apertura, Estudiantes se potenció en todo sentido. En repercusión, en reconocimiento, en cantidad de socios y en proyectos. Su plantel de socios pasó de 14.000 a 30.000, posee 4000 chicos federados en 14 disciplinas distintas y mantiene un equipo competitivo de fútbol, al que muchos ya señalan como el principal candidato para pelear por el campeonato.
El segundo punto es la apuesta a la jerarquía. Comenzó con el retorno del referente máximo que tiene la hinchada pincharrata : Juan Sebastián Verón. El fue el hacedor de los acontecimientos que se sucedieron luego: el primer campeonato luego de 23 años, la vuelta a los primeros planos del fútbol nacional e internacional, y que a Estudiantes lo volvieran a considerar un club vendedor.
La tercera pata de este fenómeno es propiedad de los dirigentes. Hace casi tres años, la comisión directiva de Estudiantes decidió volver a las fuentes y recurrir casi permanentemente a su cantera futbolística y así realizar una fuerte apuesta hacia el futuro.
De allí salieron Mariano Pavone, Marcelo Carrusca, José Sosa y Pablo Piatti, quienes ya no están en la institución. Y Agustín Alayes, Leandro Desábato, Marcos Angeleri (quería irse, pero le mejoraron el contrato y seguirá), Pablo Lugüercio, José Luis Calderón y Juan Sebastián Verón, que se mantienen dentro del plantel albirrojo. Todos ellos ayudaron a forjar este presente exitoso. Lo mismo sucedió con los directores técnicos. Jorge Luis Burruchaga, en menor medida; luego, Diego Simeone, y ahora Roberto Sensini. Fueron tres entrenadores con escasa experiencia en la función, pero Estudiantes apostó a los proyectos por sobre los nombres y en los tres casos resultó beneficioso, en el más amplio sentido de la palabra.
También es cierto que el orden económico de la entidad representa una buena dosis de tranquilidad para el día a día del club. Hoy por hoy, la salida de Pablo Piatti a Almería por 7.000.000 de dólares posibilitó la llegada de la Gata Fernández (se abonó 1.500.000 de dólares), Mariano Barbosa y Mauro Boselli (hubo una demora, pero ya se entrenó y lo presentarán hoy), los principales refuerzos que llegaron al predio de City Bell. Y un dato adicional: nunca el club había pagado tanto por una incorporación (US$ 2.500.000 por el 50% del pase), como en el caso de Boselli.
A pesar de que en septiembre habrá elecciones en Estudiantes, todo parece indicar que tanto en el futuro inmediato como a largo plazo cada pieza parece ajustarse a su lugar en el club. La lucha en el frente deportivo es la meta que han propuesto los conductores de la institución. Ellos saben que si mantienen en lo más alto al fútbol, el crecimiento no se detendrá.
A largo alcance, el cambio de sede ya es un hecho. Cuando el Pincha consiga levantar su nuevo estadio en la vieja esquina de 1 y 57, los dirigentes apostarán por concentrar las áreas administrativas y deportivas en el mismo lugar. Además está en carpeta la creación de una fundación para la ayuda de los más necesitados y el desarrollo de las escuelas primarias y secundarias en City Bell.
Estudiantes ahora está considerado por todo el ambiente futbolístico un ejemplo a seguir. En su momento, fueron Vélez y Lanús. Mucho antes, Ferro. Hoy, la actualidad del club invita al optimismo. Con nombres importantes, sí, pero también con proyectos integrales que van más allá de una mirada a corto plazo.
Por Martín Carrasco (h.)
Un superavit de $ 25.000.000
Eduardo Ruesta, secretario de relaciones institucionales de Estudiantes, explicó: "Si hay un buen equipo de fútbol hay expectativa en la gente y eso genera ingresos y logros deportivos. La vuelta de Verón tuvo mucho que ver. Si mantenés eso, lo demás llega solo".
Las razones del éxito
Los principales ingresos de Estudiantes responden a la venta de jugadores. El último balance, a mediados de 2007, arrojó un superávit de 25 millones de pesos. Los gastos del plantel profesional son de seis millones de pesos y el jugador que mejor gana es Verón.
Fuente: Diario La Nación
viernes, 11 de julio de 2008
Estudiantes, el otro grande al que todos quieren ir
Las encuestas de popularidad, ésas que tanta efervescencia provocan, ésas que tantas pasiones despiertan, más de una vez lo señalan como el sexto club en prestigio, importancia y masividad, detrás de los cinco grandes de siempre. Aunque esos trabajos son siempre relativos, son siempre restringidos, Estudiantes tiene historia, tiene presente, tiene seriedad, tiene dirigentes confiables, tiene jugadores de jerarquía y, tiene, también, un imán en aquellos que crecieron con los colores rojos y blancos sobre el cuerpo, y pertenencia en aquellos que apenas disfrutaron de la grandeza triunfal de su historia por un puñado de meses.Estudiantes tiene ése no se qué... En realidad, se saben, se conocen sus reconfortables tradiciones, cuando apenas se pisa el tradicional campo de City Bell o cuando se aproxima por la vieja cancha de 1 y 57. Días atrás, en una entrevista con Miguel Russo, casi sin proponérselo, el entrenador lanzó emociones, recuerdos y certezas de su historia con Estudiantes. Curioso, cuando el hombre hace meses se consagró en América con Boca. Llamativo, si se percibe que es el flamante conductor de otro poderoso, San Lorenzo. Alguna vez dijo: 'Estudiantes es una forma de vida'.Porque Estudiantes -en menor medida, también son ejemplificadores Vélez y Lanús, aunque sin tamaña capacidad de éxitos y respuesta masiva- no sólo es un club de fútbol que salió campeón del mundo, de América y demás. Es una familia, es un ejemplo para imitar. Ni las huellas del polémico antifútbol, ni las historias de alfileres, ni las leyendas de verdades y mentiras que recorrieron la reseña futbolera pueden herir esa cuna de fútbol, de pertenencia, de educación, de vida.Por eso Juan Sebastián Verón volvió a su casa, aun con un par de años de comprobado primer nivel internacional, más allá de sus apetencias personales futuras. Por eso José Luis Calderón regresó a su hogar; descartó millones de euros en Qatar para cumplir el anhelo de retirarse en donde se formó. Por eso Gastón Fernández desecha Independiente y se suma al proyecto. 'No tiene nada que envidiarles a los grandes', dice el delantero. Nada, dice la Gata. Tal vez, con River y Boca cueste compararse. Pero con San Lorenzo, Independiente y Racing, sinceramente, cuesta encontrar alguna diferencia abismal. Hasta Mauro Boselli se quiere ir de Boca para jugar... en Estudiantes.Una entidad que es un emblema que emociona. Un club de fútbol que es parte de una saludable tradición.
Fuente: Ariel RuyaDe la Redacción del diario LA NACION
Fuente: Ariel RuyaDe la Redacción del diario LA NACION
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

